El Aeropuerto de Berlín-Brandeburgo no suele asociarse precisamente con la serenidad, pero la sala VIP Tempelhof ofrece un grato contraste. Durante una visita reciente, pasé un rato en esta sala y comprobé que es un espacio sólido y bien diseñado, que funciona igual de bien para relajarse que para avanzar algo de trabajo. Para los viajeros que pasan por Berlín, la Tempelhof Lounge es un lugar práctico y agradable donde recargar energías antes de volar.
Ubicación y acceso

La sala VIP Tempelhof está convenientemente ubicada sobre la puerta A20, en la zona Schengen de la terminal. El acceso es sencillo: basta con seguir la señalización hacia las puertas A y llegará sin desvíos ni confusiones. Su situación facilita visitarla incluso disponiendo de poco tiempo, lo cual siempre es un punto a favor en un aeropuerto tan concurrido como Berlín-Brandeburgo.

Diseño y ambiente

Uno de los puntos fuertes de la sala es su diseño. El espacio se percibe muy limpio y moderno, con una estética luminosa y casi minimalista. Los grandes ventanales permiten la entrada de abundante luz natural, aportando a la sala un ambiente abierto y diáfano que nunca da sensación de agobio. La distribución está claramente dividida entre una zona de comedor y un área de descanso, lo que ayuda a mantener el orden y la tranquilidad incluso cuando aumenta la afluencia de pasajeros.

Selección de comida

La oferta gastronómica supera lo que cabría esperar de una sala compartida independiente. Hay una variedad razonable de opciones disponibles, incluidos platos calientes, lo que permite disfrutar de una comida completa en lugar de conformarse con un simple picoteo. Además, cuenta con una buena selección de ensaladas, lo que facilita elegir algo más ligero o fresco si así se prefiere.

Bebidas y refrescos
La selección de bebidas cubre todo lo básico e incluso más. Hay café y té disponibles, además de una variedad de refrescos. Para quienes busquen algo con más graduación, la sala también pone a disposición una amplia oferta de bebidas alcohólicas, por lo que resulta adecuada tanto para salidas por la mañana como por la noche.

Una prestación muy útil para viajeros no Schengen
Una característica especialmente práctica de la sala VIP Tempelhof es su acceso directo para vuelos no Schengen. En el interior de la sala existe una puerta exclusiva que conduce directamente al control de pasaportes y, desde allí, a las puertas de embarque de los vuelos con destino fuera de la Unión Europea. Esto permite ahorrar tiempo y hace que el tránsito desde la sala hasta la puerta de salida sea mucho más fluido.

Conclusiones
La sala VIP Tempelhof puede no ser la más lujosa de Europa, pero cumple sobradamente en lo verdaderamente importante. Con un diseño limpio y luminoso, una sólida oferta de comida y bebida y una ubicación sumamente práctica, se perfila como una alternativa fiable para los viajeros que vuelan desde Berlín. Para los lectores de Fly for Points que valoran la eficiencia, el confort y un toque de tranquilidad antes de embarcar, esta sala bien merece una visita.







